ascenso

Finalmente se conoció la decisión de la AFA y el fútbol del ascenso vivirá un torneo sin la posibilidad de asistencia del público visitante.
Esta noticia no hace mas que afirmar la incompetencia del Co.pro.se.de para prevenir la violencia y la decisión de quitarle al fútbol una de las cosas mas lindas que tiene; la rivalidad.

No se quien tuvo la desgracia de hacerlo, pero todo aquel que haya visto a su equipo jugar sin publico visitante sabrá que asistir al estadio no es lo mismo, y que esto no hace mas que sacarle gran protagonismo al espectáculo que disfrutan los hinchas.

El Inspector Rubén Pérez, afirmo que en la primera división, los hinchas tendrán una restricción del 50% del publico visitante, y en el ascenso, no podrá asistir ningún porcentaje de hinchas visitantes.

Para explicar la medida dijo que; “Es por dos aspectos -explica-. Primero, porque en lo deportivo los campeonatos tienen que empezar y terminar de la misma manera. Y, además, por un tema de fondo: hay demasiados partidos y no tenemos la operatividad disponible. En la provincia se concentran cuatro categorías y una Liga del Interior. Hay 60 equipos bonaerenses, de los cuales 40 son del conurbano. No podemos estar en todos lados. Igualmente, no tenemos que ser hipócritas: en el último semestre en las canchas de primera ingresó más público visitante que el supuestamente permitido”.

Con respecto a que los campeonatos deben terminarse como empezaron, habría que avisarle que así estaba hecho el ascenso a Primera el año pasado, pero a ultimo momento para evitar que Nueva Chicago se vaya al nacional B, permitieron publico visitante. Esto tuvo el costo de una vida.

Ya en su segunda explicación la respuesta embarro mas la cancha aun, ya que esta fundación se organizo para poder controlar la violencia, y si el director de la misma afirmo que no pueden, para que se siguen pagando suelos y manteniendo algo que no da resultado?.

Finalmente para rematar su legado de estupidez, dijo que; “En la primera C y la primera D, pese a la prohibición de ingreso para los visitantes, no cambió la cifra de asistencia en los estadios. Esto demuestra que la familia volvió a la cancha, como todos queremos”.

Una vergüenza hacia el público consumidor de fútbol y hacia todo el país. Nuevamente un funcionario público no puede cumplir su tarea y en vez de ser destituido de su cargo son los civiles quienes deben pagar su inoperancia.