san martin de san juan

El partido entre el sanjuanino y Rosario Central finalizó 0 a 0. Fue la última presentación de local del equipo que ya había descendido a la B Nacional

San Martín de San Juan se despidió ayer ante su gente de la Primera División al igualar sin goles en un aburrido partido ante Rosario Central, por la decimoctava fecha del torneo Clausura de fútbol.

La próxima temporada el conjunto sanjuanino disputará en la Primera B Nacional, ya que perdió la categoría, mientras que Rosario Central aún no se aseguró la permanencia pero podría hacerlo si hoy Colón no le gana a Estudiantes.

El primer tiempo fue una verdadera siesta, en la que los 22 protagonistas tuvieron responsabilidades compartidas, por la carencia de ideas y la sobrevaloración del pelotazo.

Es que tanto San Martín como Rosario Central estuvieron muy imprecisos con la pelota, apostaron más a los roces que a la conformación de jugadas claras ante los arcos.

En el conjunto local fue el delantero Bravo el hombre algo más incisivo, por su velocidad y su insistencia, aunque tuvo poco correlato entre sus compañeros.

En tanto, Christian “Kily” González fue el encargado de manejar los hilos del ataque rosarino, pero la lesión que lo sacó del partido privó a los visitantes de un hombre clave para la tarea.

Sólo un aislado remate de Bravo, a poco de iniciarse el segundo tiempo, que se fue cerca del poste izquierdo de Castellanos, fue todo lo que ofreció en ataque San Martín en el complemento.

No obstante, Central no puso en el campo de juego mucho más, salvo alguna corrida de Emiliano Papa y algo de Tomás Costa, pero sin embargo, todo se hizo a las corridas y sin poder coordinar.

Central casi tuvo su chance, cuando Damián Díaz habilitó a Vizcarra en el área, pero el árbitro Alejandro Sabino, a instancias de su asistente, anuló la jugada en una incorrecta decisión.

Ambos equipos jugaron con las cosas mucho más claras que hace algunas fechas atrás, San Martín sabiendo que la próxima temporada estará en la Primera B Nacional y Central con el alivio de haberse salvado del descenso.