racing

Se juntaron el hambre y las ganas de comer. Racing y San Lorenzo mostraron muy poca profundidad y buen fútbol, en lo que tal vez podría ser su presentación de equipo para el Clausura 2008.

Hasta los 30 minutos del primer tiempo el que marco el paso fue San Lorenzo, quien se encontró en reiteradas ocasiones con Hilario Navarro como figura de Racing.
A los 36 llegaría un corner desde la izquierda, en el que Menghi se libraría muy fácilmente de la marca de Bernardo Romeo y cruzaría el balón a contramano de Agustín Orión.
Luego del Gol, como en todo el partido, Racing tuvo algunas jugadas aisladas pero ninguno de los dos pudo concretar otro gol.

Ya en el segundo tiempo el partido empezó a definirse y Racing se aferró al sector derecho de la defensa de San Lorenzo que era ocupado por “El Madera” Díaz (Es impresionante lo malo que es este jugador). Fileppi se canso de esquivar a Díaz y de entrar sin marca para rematar al arco encontrándose con Agustín Orión.
El que comenzaba a tener jugadas aisladas era San Lorenzo, que aunque ninguno de los dos podía conectar los tres sectores del campo supo encontrar algunos goles desperdiciados por Aureliano Torres.
Aproximadamente a los 25 del segundo tiempo, luego de un foul de poca importancia, Juan Torres de San Lorenzo se haría el loco y le pegaría en la cara a un jugador de Racing, que a los pocos segundos sufriría muy cobardemente de atrás un tirón de pelo (como las mujeres) de Santiago Hirsig. Todo esto sucedió delante del arbitro Pompei quien dejo que sucediera y para variar amonesto tanto al jugador de Racing como a Torres de San Lorenzo.

Partido continuamente trabado en el medio, pases inconcretos, pocas llegadas, y casi ninguna jugada entera de ninguno de los dos equipos.

La Figura: Hilario Navarro, tapo todo y tuvo un solo error en todo el partido al querer salir jugando.
La Desfigura: Michael Díaz, jamás pudo marcar a su atacante, se comió algunos caños, se mostró displicente como si jugara bien, no tomo las marcas, dejo todos los espacios libres pareciendo que jugaba de delantero y no pudo siquiera despejar bien una pelota.
Arbitraje: Malo.