Hace unos días, le envié un e-mail a uno de los periodistas de Olé reprochándole su silencio ante el robo de un árbitro.
En el partido que tigre jugo contra Colon de Santa Fe ( Dt: Astrada y Hernán Díaz = River Plate) en Victoria, Hubo una jugada en la cual lázzaro (Delantero de tigre) se escapaba solo hacia el gol ubicándose en la medialuna del are, y Tombolini (Arquero de Colon) le saco la pelota con la mano y le aplico u puñetazo en la cara.
Por una de esas casualidades de la vida, se repite esta jugada pero en el clásico San Lorenzo de Almagro vs. Racing, en la cual Compagnuolo (Arquero de Racing) hace exactamente lo mismo que Tombolini.

El árbitro del partido de Tigre, decidió solo amonestar al arquero de Colon, y no expulsarlo, en cambio, el árbitro de San Lorenzo decidió expulsar al arquero. Lo más misterioso de todo, es que a los dos partidos los dirigió el mismo Árbitro.

Para que vean como Olé dice siempre lo que le conviene, aca les voy a enviar las declaraciones de ellos:

Esta es la declaración de Olé respecto a la expulsión de Compagnuolo:

“Fue un aviso premonitorio para el arquero, que un rato más tarde cometió un error fatal para el desenlace de esta historia electrizante. Silvera le tiró la carrocería al arquero, que en el apuro la agarró con las manos fuera del área y se fue expulsado por el árbitro Lunati.”

Y la respuesta, escrita por la misma persona que escribió la gacetilla de arriba, que me llego a mi e-mail por la consulta que le hice fue la siguiente:

“Que Clarín y Fútbol de Primera no coincidan, no quiere decir que mi interpretación sea incorrecta. Insisto: no era para expulsión. Y el último recurso, te lo cuento para que no me pongas esas absurdas situaciones. Por ejemplo, cuando un jugador patea y otro la saca con la mano de la línea. O cuando se va derechito al gol y el último hombre lo baja (en este caso Lazaro iba hacia la derecha, no hacia el arco, y Garcé llegaba a cerrar).
Saludos.”

El Periodista en cuestión se llama Leonardo Rodríguez Bruno, y Trabaja para el diario Olé. Y su contradicción es casi vergonzosa, en fin, parece que la moda de estos pusilánimes es siempre ponerse del lado del equipo mas grande.