Hoy en día, que el billete demanda ante todo tipo de interés, es para recalcar y para enorgullecerse ver a un jugador llorando el sentimiento de una hinchada y no de un fracaso personal.
Por eso es que nos pareció totalmente enaltecedora la sinceridad de Martín Palermo llorando, así sin mas, que el dolor de haber perdido una felicidad.

Es que no solo quedo demostrado tras el llanto de Palermo, sino que la poca garra y corazón de jugadores como Neri Cardozo o Álvaro González, también muestra el poco interés de un jugador con su camiseta.

Durante los 90 minutos del partido, e incluso muchísimo antes, el desentendimiento de los dos jugadores nombrados antes con la camiseta de su club es escandalosamente visible.

Martín Palermo, el único quien hablo con la prensa, termino diciendo que; “Si Boca quiere ser un grande, tiene que buscar jugadores experimentados”.
Esto es mas que obvio a lo que apunta, y también es una critica muy certera, ya que una hinchada, una institución, un grupo de jugadores y entrenadores no pueden sufrir de la manera que lo hacen mientras personas como Neri Cardozo están yendo a otorrinolaringólogos para aprender a hablar mas fuerte. Y esto que decimos no es mentira, ya que la novia también lo obligo a buscar un asesor de modas para vestirlo mejor.

Aquellos jugadores y no solo en Boca Juniors, que usen el club para auto venderse y sacar provechos jamás tienen un buen final.

En su charla con Radio La Red, Palermo también argumento que; “Para algunos era la primera final que jugaban en una Copa de este nivel” y que; “tratamos de demostrarle a ellos (por los jóvenes) nuestras ganas, más allá de nuestros logros”.
Énfasis que no sirvió de mucho, pero que para el Bien del club de la Boca, puede servirle de experiencia y no seguir poniendo en la cancha a jugadores como Cardozo, González, Gracian, ósea de cabotaje.