christian gimenez

Christian ‘Pipi’ Gímenez hoy es ídolo en México, pero su futuro pudo ser otro totalmente distinto si en alguna ocasión la dirigencia Xeneize se hubiese puesto firme y lo hubiera expulsado de las inferiores del club, cuando el chaqueño era aún un adolescente, debido a una serie de reiteradas inconductas que tuvo.

Esa serie de actos tuvo lugar más o menos hasta 1999, justo antes que el joven delantero comenzara a despuntar en primera división de la mano de Carlos Bianchi; y hasta muy poco de consagrarse campeón nacional y de Ámérica.

Ocurre que el ‘Pipi’ tenía la costumbre de llevar presentes a sus compañeros del Barrio Santa Inés de Resistencia, lugar en que nació y pasó gran parte de su infancia; como muestra de su afecto. Pero estos regalitos no consistían en fotos junto a Palermo, Guillermo, Óscar Córdoba o Néstor Fabbri. No señor, el jovencillo tenía por costumbre llevarse varios conjuntos de la equipación del club: shorts, medias, remeras de entrenamiento y casacas oficiales, entre los más comunes.

Esta práctica se repitió en numerosas ocasiones, tanto que sus amigos del Santa Inés lucían relucientes azul y oro constantemente.
Finalmente, la dirigencia le envió una severa advertencia: o cesaba con sus prácticas o se volvía al barrio, para jugar con sus amigos.
Como todos imaginarán, Pipi abandonó su espíritu de regalar cosas del club y comenzó a jugar en primera división. Luego, cada vez que regresaba a la provincia, traía camisetas de regalo… pero esta vez pagadas de su propio bolsillo.