collina

Hace muchos años se llego a tomar la decisión de traer árbitros ingleses para que dirigieran nuestros cotejos, debido al pobrísimo y corruptisimo nivel de referato argentino. Este dato nos muestra que estos errores datan de hace mucho tiempo atrás, y que no es un problema del presente. ¿Habría que volver a pensarlo?

El fútbol esta que brama, pero no por el fanatismo, sino por que cada vez son mas los jugadores que en momentos de calentura denuncian a los árbitros de coimeros o corruptos.

Tal vez después esto pueda arreglarse con una declaración de casette; “Le pido disculpas a Lunatti, lo dije en un momento de calentura, lo que pasa adentro de la cancha queda ahí”.
Pero, ¿Cómo?. Si los jugadores y los árbitros en realidad trabajan para los hinchas, al menos cuando erran diecisiete goles seguidos dicen “Este es un trabajo como cualquier otro y hay que entender que uno se puede equivocar”. Bueno, equivóquense, pero entonces no secreteen mas adentro de la cancha, por que nosotros los empleadores si pasa algo en su hora laboral queremos enterarnos.

Volviendo a los arbitrajes, la situación ya esta intolerable. Los árbitros que llegan a primera división ofrecen un nivel de torneos privados de Countries y se muestran totalmente fuera de estado y favoreciendo a equipos en particular.

Es el caso de nuestro amiguísimo Carlos Maglio, del cual luego de una ardua investigación, nos enteramos que se entrena en las instalaciones de Lanús, y misteriosamente el torneo pasado les obsequio un campeonato.

Entonces, ¿no seria una buena manera recurrir a árbitros extranjeros?, que sean profesionales de verdad, que no tengan camisetas debajo de la de arbitro, y que estén capacitados para tomar decisiones sin importar quien este en frente.

Si, es cierto, tal vez algunos pensaran en el famoso caso de la Juventud de Italia, quien termino descendiendo luego de descubrirse una frondosa cadena de corrupción. Pero no nos olvidemos que debido a eso, uno de los clubes más importantes del mundo fue enviado directamente a la B, no como en Argentina que se le descuentan 3 puntos.

Abal, Lunatti, Maglio, Furchi, Bassi, Baldassi, etc. Son todos sacados del mismo molde y gestionados por la misma empresa. Vienen mamando desde sus inicios la corrupción que Julio Grondona impone como doctrina para la AFA y ya es imposible transformarlos en profesionales serios.

Sinceramente, al menos desde mi postura, seria mas que lógico importar árbitros profesionales y exportar a este paquete de fraudulentos justicieros a una liga de Qatar, o a dirigir partidos en la escuelita de Marangoni.

Las instituciones y los hinchas no deben sufrir nunca mas perdida de puntos, robos, agresiones, y errores garrafales que pueden costarle muchísimo. La justicia debe ser tanto dentro del campo de juego como fuera, por que para exigir, primero hay que empezar por casa.

No queremos escuchar nunca más a los periodistas deportivos decir “los mismos inadaptados de siempre”, haciendo alusión a un chico de 13 años colgado a un alambrado mientras un ladrón dentro de un estadio decide el curso de 50.000 personas.